En ocasiones pensamos que queremos seguir el curso que nos trasa la vida, vivir cada momento y disfrutarlo al máximo, pero cuando llegan los días grises, los días en los que preferimos no levantarnos de la cama porque lo que nos espera fuera es demaciado para un solo día, nuestra opinión varía, y en ocasiones llegamos a decir que la vida es una basura que hay que sobrevivir en ella mas que vivir. Acaso el inconformismo nos lleva hasta el punto de no saber ver mas allá de lo que simplemente tenemos frente a nuestros ojos?
Nadie nos dijo antes de nacer que el mundo sería perfecto. Aunque muchas veces nos criaran con la idea de que todo puede llegar a ser ideal, que hay personas buenas como también malas, pero piensas que las malas están tan lejos de ti que nunca te alcanzarían, que los cuentos de hadas pueden llegar a ser los sueños que te mantengan a flote durante muchisimo tiempo, aunque sigue siendo todo una simple idea preconsevida de las situaciones reales que nos gustaría vivir, pero las cuales están muy lejos de la realidad que nos espera al salir de debajo del abrigo de mamá y papá.
Nos esforzamos tanto por crearnos un mundo perfecto, una pareja ideal, una casa ideal, un trabajo ideal, que cuando algo de eso falla sentimos que se nos empieza a unir el cielo con la tierra.
Cuando somos niños soñamos con los príncipes azules que aparecen montados en sus caballos blancos, y en los finales de ....y vivieron felices para siempre. El prototipo película de Disney es el motor impulso de las niñas que sueñan con ser mayores para vivir episodios similares a eso. Cuando llega la adolescencia, surgen los problemas de autoestima, y las ideas de que quizás necesites cambiar en todo para ser la persona que quiere el chico que tu quieres, así como el fastidio por tener que dedicarle un poco de tu tiempo a forjarte un futuro de el cual dependerán tu sustente venidero, aunque en ese instante eso te parece una gran estupidez, algo verdaderamente ridículo que te dicen los mayores porque ellos están chapados a la antigua. En la juventud estas tan ocupada con el trabajo nuevo, el novio y sus respectivos problemas, que el mundo solo circula entre tu relación y sus problemas, y vamos incluso dejando de un lado a la familia, porque ya nos estamos encaminando en lo que de verdad queremos nosotros, dejamos ya atrás los cuentos de hadas para chocar con la realidad de que aunque tu sueño de tener una gran persona a tu lado se haya consumado, va mas allá de eso, es necesario llenarse de coraje y valor y enfrentar la vida y los problemas que trae esta y la familia que llego con ella.
Y es entonces cuando necesitas llegar a la vejez, para darte cuenta de cuanto has perdido en el camino y cuanto has ganado también. Cuando estas en el ocaso de tu vida, es cuando de verdad piensas en todo lo que puedo ser y no fue, en lo que pudiste haber hecho y no hiciste, lo que podías haber logrado pero desafortunadamente no conseguiste.
Acaso necesitamos estar con un pie al otro lado para valorar lo que tenemos día a día. Necesitamos haber tenido cientos de relaciones para darnos cuenta de que si hubiéramos tenido un poco de paciencia llegaría esa persona. No deberíamos en vez de estar preocupados por que un día nos saldrán arrugas y los años dejarán sus marcas en nosotros, preocuparnos mas bien por disfrutar el día a día tal cual es.
Siempre llevo una ley conmigo, y es que todo tiene un motivo, y siempre es para bien.
Si no le gustas al chico del que te enamoraste es porque el no sabe valorar lo que hay en ti, y estarías dispuesta a estar con una persona que no te valora tal cual eres?. Si tu novio te hace daño y aunque sufres no quieres dejarlo, piensa si valdría la pena sufrir por alguien que no te quiere?, porque si te quisiera nunca te lastimaría. Si no tienes el prototipo de una revista, en vez de malgastar tu tiempo y dinero en cientos de productos para parecer una modelo, por que mejor no piensas que Dios te creo de esa forma y que cada mujer tiene un encanto muy peculiar he irrepetible, y que en ti hayan cosas que para los demás sean un motivo de envidia.
Si no nos preocupamos mas por los simples problemas de la vida, y aceptáramos los días tal cual son, respirando muchas veces y contando hasta 10. Si pensáramos que todo lo que sucede es con un propósito, y a veces hay cosas que no podemos explicarnos porque son parte de un plan divino y que no tiene el porque de ser explicadas por nosotros. Si nos detubieramos a mirar por un instante todo lo bello que nos rodea, y supiéramos ver la magia que hay en cada pequeña cosa de esta naturaleza, y en los pequeños detalles que pasamos por alto y que son el verdadero complemento que embellece nuestros días.
Entonces el día que nos toque partir, podremos decir, me enfrente a todos los problemas, pero lo hice con una sonrisa, algunos tuvieron solución, otros no, pero todo tuvo un propósito, el propósito de hacerme mas fuerte en el transcurso del camino que me toco recorrer, y el de enseñarme que si yo no lucho por vivir mi vida, por vivir cada detalle de cada día, nadie lo va a hacer por mi. No te sientas nunca miserable por nada, tu vales, vales mucho, tu valor es incalculable, fíjate si es tanto que hoy estas aquí, y nadie tiene derecho a decir lo contrario, y si lo hacen es porque quizás ellos no han sabido ver el valor que tienen ellos y como han visto el tuyo, se han sentido inferiores por ello.
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